CANTAORES MALAGUEÑOS Pinceladas flamencas (1850 - 1950)

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Lo que a continuación os encontrais es el texto íntegro del Libro "Cantores malagueños pinceladas flamencas (1.850 - 1.950).

 

Este libro es un Proyecto de Biografías FLAMENCAS.

Recoge la Biografía de 12 cantaores/as Malagueños/as, siendo el autor Gonzalo Rojo Guerrero.

 

 

JUAN BREVA

De nombre Antonio Ortega Escalona, hijo tercero del matrimonio formado por Juan Ortega y Ana Escalona, vino al mundo en Vélez Málaga el año 1.844 ó en 1.846 según otros documentos.

Apenas cumplidos los 10 años ya se entusiasmaba con las fiestas de verdiales y lanzaba al aire los fandangos lagareños que un vecino llamado Palma le había enseñado, al tiempo que recibía las primeras lecciones de guitarra de un viejo amigo de su padre.

Cierto día que se encontraba en Málaga después de terminar la venta de frutos, se encaminó con un amigo a tomar unas copas tras dejar los burros en la posada. Según algunos biógrafos se trataba del café "La Paloma", pero parece improbable ya que éste carecía de tablao para los cantaores y era una simple taberna situada en la calle de Pescadores, actual Alarcón Luján. Tomando las copas anunciaron al cantaor de turno y una vez finalizado el mismo, el acompañante del joven Juan, alejándose un poco gritó: Que cante !Juan Breva!

La insistencia del público hizo que Juan Breva subiese al entarimado y una vez finalizado el cante, los aplausos sonaron durante varios minutos. Entre los que aplaudieron aquel día al cantaor veleño se encontraba un capitán del ejército llamado don Rogelio Ramírez Acosta, quien se ofreció para buscarle trabajo en el café cantante de la capital que él quisiera. Aunque el Breva no aceptó en aquellos momentos el ofrecimiento, no pudo tampoco sospechar la influencia que posteriormente ejercería en su vida.

Contando Juan 22 años visitó a don Rogelio Ramírez con el que nunca perdió el contacto, para exponerle que quería cantar en Málaga. Este a la mayor prontitud, lo llevó al Café del Sevillano, conocido más tarde por el del Señor Bernardo, donde ese mismo día se preparó su debut. Gustó tanto al público que fue contratado con el sueldo de cuatro duros diarios. Precisamente en el café del Señor Bernardo conocería el Breva, años después, al famoso guitarrista "Niño de Lucema", que había sustituido por enfermedad al titular "Paco el Aguila".

Poco a poco fue adquiriendo el Breva popularidad entre los aficionados malagueños y sus actuaciones se sucedieron por el resto de los cafés cantantes de la capital.. También sus cantes se fueron perfeccionando y comenzó a recorrer los pueblos más importantes de la provincia, así como otros de Córdoba, Granada, Cádiz... Con frecuencia hacía escapadas a Vélez Málaga para ver a su familia y a una joven llamada Antonia Gálvez Portillo, con la que más tarde contraería matrimonio.

Trabajando en Málaga fue cuando Antonio Ortega Escalona trabó amistad con los más importantes artistas de la época que acudían a trabajar en los muchos cafés cantantes existentes. Conoció a don Antonio Chacón, La Trini, Fernando el de Triana, La Rubia de Málaga, El Mochuelo, La Águeda, El Canario, El Perote

Ya en esta época había remodelado Juan sus cantes, en especial sus fandangos veleños, que eran solicitados por cuantos aficionados le escuchaban. Pepe Luque nos dice que "Juan Breva recreó las bandolás de Vélez Málaga, su tierra, simplemente con cantarlas él. Sin proponerselo sólo dándose cuenta, hizo de ellas un cante nuevo, el más difícil de todos. A partir de entonces dejaron de llamarse bándolas para ser conocidas por cantes de Juan Breva. Ni siquiera se las llama bandolas de Juan Breva.. Tal fue la personalidad del genial veleño"

Don Rogelio Ramírez que había sido trasladado a Madrid después de haberle bautizado a Juan dos hijos, le animaba constantemente para que fuese a actuar a la capital de España, y aunque el veleño tenía en cartera lo del viaje, aún no lo había madurado lo suficiente.

El año 1.833 fue de gran trabajo para el Breva. recorrió buena parte de Andalucía., Extremadura y Levante, a veces sólo y en ocasiones con loriguillo de Coín al que quería como a un hermano y protegió en muchos momentos, Silverio Franconetti, Rafael Gálvez, La Serneta, etc. sus actuaciones se fueron multiplicando de manera extraordinaria.Sencillamente, Juan Breva estaba de moda.

Antes de finalizar el año recibe Juan noticias que su compañero don Rogelio entra en prisiones militares. El Breva, que se encontraba en una de sus giras, regresa a Málaga, busca una carta de recomendación para un paisano que ejercía de abogado en Madrid y emprende, en diligencia, el camino de la corte. La primera visita fue para el letrado malagueño quien le indica que por tratarse de un asunto militar no está en sus manos resolverlo, pero le da una carta para su amigo el General Quesada.
Puesto al habla con el General Quesada, ministro de la Guerra por entonces, y conocedor éste de lo que a don Alfonso XII le gustaba el cante flamenco, le comentó la llegada a Madrid de un genio malagueño que cantaba mejor que nadie. El Rey le rogó que le invitara a palacio a dar un concierto y designado el día allí estaba Juan Breva ante la presencia de SS. MM. y un grupo de cortesanos.
Tras templar su guitarra lanzó al aire las notas del mejor cante que pudo hacer:
Cuatro sabios se encontraban
En la agonía de un rey;
Los cuatro se horrorizaban,
porque al mandar Dios la ley
dinero y ciencia se acababan.

Tras terminar el concierto, el Rey felicitó a Juan Breva y era tal su emoción que le dijo: - Tu cante me ha conmovido de tal forma, que si en este momento me pidieses cualquier cosa no sabría negártelo.
Juan Breva, con la rapidez de un rayo contestó: -Nada quiero para mí, pero desearía de Su Majestad el indulto de un compañero que tengo en prisión.
Días después, tras haberse tramitado el indulto, don Rogelio Ramírez recobraba la libertad. Separado del ejercito volvió a Málaga y más tarde a Vélez donde pasó el resto de su vida. El Breva se fue afianzando en Madrid y su fama crecía de día en día. Trabajaba en el Teatro Príncipe Alfonso ganando cincuenta duros diarios y tenía que compaginar el trabajo con el que realizaba en el Café del Barquillo donde percibía el mismo dinero.
Parte de lo que ganaba lo mandaba a su mujer que continuaba en Vélez junto a sus hijos, uno de los cuales, Pepe, era un cabeza loca. Su buena estrella continuaba alumbrándole en Madrid, ya que el propietario del Café del Imparcial lo contrató con el mismo sueldo de sus dos otros contratos, más casa donde vivir con su familia.
El año 1.884 fue magnífico para Antonio Ortega Escalona. Aparte de sus diarias actuaciones en los tres cafés reseñados, las fiestas se sucedían y su cante era apreciadísimo por cuanto le escuchaban. Don Alfonso XII llegó a ser un gran amigo suyo dentro de este ambiente y en varias ocasiones más cantó para el Monarca, a quien en prueba de su gratitud, siempre le correspondía con un alfiler de corbata.
En Madrid trabó Juan amistad con el tenor Julián Gayarre en un restaurante de la plaza de Antón Martín, durando la misma toda la vida. El lírico navarro reconocía la grandeza del cante y la mucha dificultad que para él suponía intentar tan solo hacer la "salía".
Finalizando el año 1.884 decidió el Breva volver con su familia a Málaga, ya que su hijo Pepe no paraba de proporcionales serios disgustos. Cancela contratos, promete volver lo antes posible y pone rumbo a Málaga donde toma una casa en renta en la que vive su familia.
El 25 de diciembre de 1.884 un gran movimiento sísmico de tan solo trece segundos, acaba con vidas y viviendas arrasando villas y pueblos de la provincia de Málaga y Granada. Ante suceso de tal tamaño, el Rey Don Alfonso XII decide ayudar y consolar personalmente a los habitantes de la zona afectada. Acompañaban al Monarca en el viaje los ministros de la Guerra y gobernación, señores Quesada y Romero Robledo. Fue precisamente Quesada quien recordó a Don Alfonso que se encontraba en la tierra que vió a nacer a Juan Breva y que tenía esperanzas que al enterarse de la real visita, acudiría a saludarlo. Así fue, días después Juan Breva era recibido con la proverbial cordialidad que el Monarca le profesó siempre. Fue la última que le vió, ya que el 26 de agosto de 1.885, contando 26 años de edad, moría Don Alfonso a causa de una lesión pulmonar.
Desde su residencia en Málaga nuestro cantaor giró visitas profesionales a toda España ya que los contratos le llegaban sin cesar. En 1.887 actúa junto a don Antonio Chacón en el Café de Chinitas, realiza continuos viajes a Sevilla, Madrid, Barcelona, etc…
Precisamente en el mes de septiembre de este año organiza en Madrid, en el Teatro Vital Aza, un homenaje a fin de recaudar dinero su amiga y compañera Trinidad Navarro "La Trini", recientemente operada de una paremetritis superada que le hizo estar algún tiempo inactiva. Intervinieron en aquel homenaje Fernando el de Triana, Carito, Dolores la Parrala y el propio Juan así como el guitarrista Maestro Pérez.
Hasta 1.903 continúa el Breva viajando por toda España y consiguiendo los mayores triunfos. Al año siguiente lo encontramos en el Café Chinitas, de Málaga, junto a Fernando el de Triana, y posteriormente, con tres cantaores de la tierra: Diego el Perote, Adolfito el Cuchillero y el Breva Chico. En 1.905 realiza varios viajes por tierras de Levante y se afinca en Almería donde monta, por consejo de sus amigos almeriense, una churrería. El negocio de los churros no es para él y al finalizar el año se traslada en unión de su mujer nuevamente a Málaga, concretamente a La Caleta, para poco después trasladarse a Calle Canasteros.
Realiza nuevos viajes allí donde es requerido, alternándolos con sus reuniones en las ventas de La Caleta: la de la Trini, la del "Yerno de Conejo", la de "Guajiro"…En 1.906 y 1.907 recorre nuevamente España y obtiene grandes éxitos en Aragón y Castilla la Vieja. Vive algunos meses de 1.909 en Madrid y al año siguiente, acompañando a la guitarra por Ramón Montoya y como segunda la suya, graba para la Internacional Zonophone Company, dependiente de la Cía. Francesa del Gramophone, cinco discos cuyos títulos, números y duración son los siguientes:

MALAGUEÑAS
Tiene tan malas entrañas. A visitarte he venío. Sólo al oirte nombrar. Nº catálogo 552.135, Nº matriz 16.128 y duración 2,52 minutos

MALAGUEÑAS-FANDANGUILLOS
Ni el canario más sonoro. Y no me quiero acordara 552.136, 16.129 y 2,50 minutos

FANDANGUILLOS
Estando cogiendo piñas. En la agonía de un rey. 552.137, 16.130 y 2,58 minutos.

VERDIALES
En la Cala hay una fiesta. Un pañuelo casi nuevo. 552.138, 16.131 y 2,58 minutos.

SOLEARES
No me des tan mala vía. Que por mí puerta pasaste. Nunca a a la ley falté. 552.139, 16.132 y 2,54 minutos.

PETENERAS
Niño que duermes tranquilo. Ni aún durmiendo puedes tener. 552.141, 16.134 y 2,39 minutos.

GUAJIRAS
Con qué te lavas la cara. Pronto vendrá la mañana. Yo me he comprado un cariño. 552.142, 16.135 y 2,56 minutos.

SOLEARES.
Lo que intento logro. Si no fuera por mi hermano. 552. 143, 16.136 y 3,08 minutos.

MALAGUEÑAS
Se siembra y vuelve a nacer. No me vengas a llorar. 552.144, 16.137 y 3,05 minutos


Los últimos años de su vida los pasa el Breva en Málaga, haciendo muy pocas salidas. El año 1.913 fallece su mujer, quedándose solo con su hijo Paco. Una ceguera que ya le venía de atrás se le va agudizando y cada vez vemenos. A comienzo de 1.918, actúa por última vez en Vélez Málaga, en el Teatro Principal y ya, solo algunas salidas a las ventas de la Caleta. A principios de junio canta en la Venta de Joselito, antigua venta de La Trini, acompañado a la guitarra por Pepe el Calderero, al poco de terminar se encontró mal y fue llevado por unos amigos a casa. Días después, el 8 de Julio de 1.918, dejaba de existir en su domicilio de la Calle Canasteros nº 5. El que tanto dinero había ganado no tenía en aquel momento ni para su propio entierro. El Calderero, Tomás Morilla, El Maera y Antonio el Bizco, con unos pañuelos negros, recorrieron algunos cafés a fin de recaudar unas pesetas. Entre los que le acompañaban al día siguiente en el entierro estaban: Fidelio García Pareja, Joselito, el de la venta, Diego el Perote, Juan Padilla "el Breva Chico" , Antonio Vargas, Tomás Morilla, El Jerezano, Niño de las Moras, Carlitos Sánchez, El Calderero y algunos aficionados y admiradores.

Sus restos se hallan inhumados en el cementerio de San Miguel. Patio cuarto, nicho 1.044

 

Juan Breva con Paco de Lucena

LAS TRES MUERTES DE JUAN BREVA

Una investigación de 'El eco de la memoria', publicación de Málaga en Flamenco coordinada por José Luis Ortiz Nuevo, recupera las dos muertes infundadas del legendario cantaor malagueño Juan Breva (Vélez-Málaga, 1844- Málaga,1918) y algunos detalles de su vida aún inéditos, tras la investigación en diferentes periódicos de finales del siglo XIX y el estudio de los fondos del Archivo Díaz de Escovar de Unicaja en Málaga. Este viernes se cumple el 88 aniversario de su muerte.

La alargada figura del celebérrimo cantaor de Vélez, Juan Breva, fallecido en junio de 1918, recobra vida nuevamente en el número especial de 'El eco de la memoria' -publicación de Málaga en Flamenco que se viene repartiendo entre los espectadores del ciclo 'Los Jueves de la Crítica'- para paradójicamente sacar a colación la crónica de sus tres muertes. Como toda leyenda, su biografía está colmada de anécdotas y recubierta como en este caso, de episodios misteriosos en la que los periódicos de la época hicieron de luctuosos altavoces de los rumores de la calle.

Sobre las tres muertes proclamadas, publicadas, de Juan Breva, dos de ellas fueron infundadas como no podía ser de otra forma, según las recientes indagaciones realizadas por el equipo de colaboradores de José Luis Ortiz Nuevo, nuevo director artístico de Málaga en Flamenco. Diferentes periódicos de finales del siglo XIX se hicieron eco de aquellos desafortunados anuncios, publicaron las aclaraciones y agregaron desaforados elogios por honrar su nombre y su arte ante el desaguisado.

Sobre su primera muerte, 1885

Así la publicación periódica Málaga Cómica incluye en su páginas (10 de octubre de 1885) la siguiente rectificación sobre una primera muerte anunciada. "Son muchos los periódicos de Provincias que vienen ensañándose con Juan Breva. Todos se hacen eco de la noticia dada por la prensa de esta capital, referente al fallecimiento del célebre cantaor; pero ninguno reproduce la rectificación hecha por los mismos diarios de Málaga", a lo que acompaña "¡Juan Breva vive, vive para eterna gloria de nuestro cante! (No del cante de la redacción sino de la región andaluza".

El célebre artista de Vélez estaba vivito y coleando por entonces tanto que poco tiempo después, en 1886, se anunciaba a bombo y platillo su inclusión en un cuadro que acompañaría a las Viejas Ricas de Cádiz en el Teatro-circo Variedades, según la Unión Mercantil del 27 de abril del mismo año, donde aparecía como cantador junto a Félix Magan o Antonio Pozo.

El Tribuno, otro periódico de finales del siglo XIX, hace mención a esta primera necrológica incierta en sus páginas del 7 de enero de 1891. "Este famoso cantaor a quien se dio por muerto no hace mucho tiempo y se dijo después que había perdido la voz, ha llegado a Madrid y anoche tuvieron el gusto de oirle sus amigos en el acreditado colmado El Puerto. La llegada de Breva es todo un acontecimiento para los aficionados, que muy pronto tendrán ocasión de oir a aquel rey del cante. Juan Breva no sólo no ha perdido la voz, sino que puede decirse que la ha mejorado".

Sobre su segunda muerte, 1913

El segundo obituario dedicado a Juan Breva tiene fecha de 1913, aparece en El Guadalete de Jerez el 16 de julio de aquel año, publicándose en éste íntegramente una extensa y sentida necrológica del ilustre vecino de Vélez aparecida previamente en El Cronista de Málaga. Para comenzar la historia no estaba tan clara: "Obscuramente ha fallecido en Almería el famoso artista de cante andaluz Juan Breva(...)", artículo fallido al que le seguían todo clase de elogios y piropos en el que se recordaba su cúspide artística "En los tiempos del auge del gran cantaor cuando vivía en Madrid, fue solicitado para muchas juergas de rumbo. Juan Breva se hizo oir de reyes y de príncipes, de nobles y magnates, que lo consideraban como el divo del cante hondo".

En aquel mismo obituario se hacía alusión a un retiro dorado en el que vería el ocaso de su vida, algo alejado de su auténtico y desgraciado final. "Juan Breva se retiró a vivir de sus ahorros. Ganó mucho y conservó lo preciso para pasar una vejez sin privaciones".

Como anécdota de alcance, al día siguiente de salir en los papeles este obituario, el mismo periódico de Jerez se hace eco de lo publicado en el Diario de Cádiz, en el que se comenta la visita a la redacción del hijo del cantaor, que no sale de su asombro cuando le informan de lo publicado, su padre, muerto y él sin enterarse. Todo quedó en otro malentendido de la prensa. Así rezaba la noticia mencionada: "Había venido dicho señor a Cádiz para viajes de negocios creyendo en completa salud a su padre, que reside en la provincia de Almería y aunque persona de su amistad con quien estaba, procuró ocultarle el triste anuncio de su muerte, que publicó el Cronista de Málaga y aquí se reprodujo, por una de esas coincidencias que no son raras (..) Se comprenderá la dolorosa sorpresa del viajero aludido, quien tenía carta de su padre, fechada el viernes, sin ningún dato o indicio de que estuviera enfermo. Telefoneó en el acto y vino al Diario por si conocíamos algunos antecedentes más, de que carecíamos. Celebraremos que obedezca a un lapsus dicha información, y que la respuesta esperada sea tranquilizadora".

Y así fue Juan Breva todavía no había muerto pese a los intentos reiterados de mandarlo antes de tiempo a criar malvas.


A la tercera, la certera
Por último 'El eco de la memoria' publica la última, verdadera y definitiva necrológica del cantaor aparecida en El Regional, el 9 de junio de 1918, murió el día anterior, donde se daba cuenta de su silenciosa y decrépita muerte. El veleño universal aparece también recordado en ella en su cumbre artística. En los tiempos donde compartía éxitos de relumbrón con los toreros Lagartijo o Frascuelo y donde le iban a la zaga Chacón, El Canario o La Trini.

En este artículo se da cuenta de una vida artística colmada de honores, henchida de celebridad sin parangón, del cantaor que abrió por primera vez al cante el Palacio Real, fue amigo de Alfonso XII, primera figura siempre que actuó en el mayestático Café de Silverio y ganaba más que nadie, trabajando en tres teatros de Madrid a la vez, a 10 duros por día, casa y marcándose el prurito de cobrar en oro algunos de sus emolumentos.

Aquel "que tenía cuerpo de gigante y voz de niña y que como Homero cantó ciego, con voz de mar sin luz y de naranja exprimida", según dijo Lorca. De "lobo o pájaro de amor" como lo definió Ruben Darío, que abrió los teatros al cante de forma popular, creador de un estilo propio de malagueñas y abandolaos. Aquel mismo, que todo lo derrochó y vería, ya con los ojos velados, como se cuenta en este número, esfumarse la gloria y el oropel, mísero, casi ciego, tanto que sus amigos más cercanos tuvieron que pedir limosna para sufragar su entierro. Aquí ya Antonio Ortega Escalona, a la tercera vio de verdad apagarse la última luz de su vida.

 

 

 

LOGUIRILLO DE COÍN

Francisco Loguirillo Márquez nace en Coín el año 1.850.
Hijo de padres labradores, no quiso durante su juventud estar atado a las faenas agrícolas aunque terminaría siendo acomodado agricultor.
Intentado abrirse otros caminos, se dedicó a la arriería por diversos pueblos de la provincia y estando en cierta ocasión en Antequera, le oyó cantar el político don Francisco Romero Robledo quien quedó entusiasmado del cante del Loguirillo. A partir de aquel momento se convirtió en su protector y en más de una ocasión lo llevó a cantar ante Don Alfonso XII, buen degustador del arte flamenco. Tampoco faltó mucho el cantaor coineño a las fiestas que Romero Robledo acostumbraba a celebrar en su finca de Antequera.
Aunque no fue un cantaor de giras artísticas, salió en diversas ocasiones con Juan Breva al que quería como a un hermano, por Andalucía y Extremadura.
El 25 de Mayo de 1.876, contando nuestro cantaor con 26 años contrajo matrimonio en su ciudad natal con María de la Fuensanta Domínguez Macías, naciendo de dicho matrimonio siete hijos.
Francisco Loguirillo fue un gran especialista en serranas no olvidemos que Coín ha sido el pueblo malagueño donde más y mejor se ha cantado por serranas, y alternó en los cafés cantantes de Málaga con las primera figuras de su época. Hizo también una malagueña con cierto regusto a Álora, cuya letra dice.
La trampilla que tenía
La pago en esta ocasión.
La he recogío en las breñas, la pegué en mi corazón y salió esta malagueña.

Retirado del cante compró una finca en Coín a la que le dedicó los últimos años de su vida. Falleció en la ciudad que le vió nacer el 25 de enero de 1.924, a consecuencia de una bronconeumonía.

Loguirillo con dos de sus hijos

 

 

EL CANARIO

De nombre Juan Reyes Osuna, nace en Álora y fallece en Sevilla a las cinco y media de la madrugada del día 13 de agosto de 1.885, a consecuencia de una hemorragia del corazón, según consta en el acta de defunción del registro Civil de la ciudad hispalense.
Hijo de Antonio Reyes Calderón y Mariana Osuna Navarro, permaneció en Álora hasta los catorce años trabajando en un puesto de churros de la calle Carmona, siendo conocido por aquel entonces por el apodo de "Malofino"
Tras pasar varios años alternando en los cafés malagueños, se presentó en Sevilla en 1.884 no obteniendo éxito. Tras una ausencia de meses volvió con los cantes rectificados ganándose al público. Fernando el de Triana cuneta que una de sus letras con las que triunfó fue:

Aunque me den más balazos
Que adarmes pesa un navío
No se han de romper los lazos
De este querer tuyo y mío
Hasta morir en tus brazos.

El Canario quiso a una cantaora hermosísima conocida por la Rubia de Málaga - pese a estar casado- con la que trabajaba en la sucursal que para el verano tenía el Burrero, en la nevería del Chino, junto al puente de Triana. Sin razón, o por un motivo sin importancia, El Canario abandonó cierto día a la Rubia. Esto, naturalmente, irritó a la cantaora, pero El Canario, aún no contento, trató de eclipsarla también profesionalmente. Viendo a su hija destrozada en todos los aspectos, el padre de la Rubia provocó al Canario asesinándolo de varias puñaladas.
José Blas Vega recoge lo que el periódico sevillano "El progreso" publica al día siguiente: "A las cinco y cuarto de la madrugada de ayer, hora en que diariamente se dan por terminados los edificantes espectáculos del café cantante flamenco del Burrero, situado junto al puente de Triana, fue aquel sitio teatro, como casi todo los días, de un drama terrible.
En aquel centro habíase entablado pocos momentos antes una acalorada discusión entre uno de los cantaores conocido por El Canario y el padre de una de las artistas de aquel establecimiento. La reyerta fue tomando poco a poco mayores proporciones y no obstante la intervención de algunos de los concurrentes, salieron fuera del local, dispuestos a jugar el todo por el todo. Después gran confusión, gritos, armas relucientes movidas con agitación febril, un cadáver y un homicida".
Profesionalmente El Canario fue un estupendo cantaor de serranas y creador de una magnífica malagueña que hay que cantar a pulmón. L aletas tiene la característica de comenzar con un verso quebrado extraído del final del primero o segundo verso de la estrofa:
Cayendo.
Copos de nieve en tu cara
Parece que están cayendo,
cuando más te estoy mirando
Mejor me estas pareciendo.

 

 

 

EL PIYAYO


Cantaor gitano de nombre Rafael Flores Nieto y nacido en la Calle del Cañaveral del barrio del Perchel el 1 de Mayo del año 1.855.
Se sabe que estuvo en Cuba, que conoció algún calabozo y que durante su "carrera artística" tuvo como protector a don Fernando Carrera.
Se casó (¿) con La Chunga, gitana que vendía encajes, durante la celebración tres días. Este "matrimonio" duró solo un par de semanas, ya que los familiares de La Chunga se la llevaron a Estepona en un carro para trasladarla posteriormente a la Línea de la Concepción. Poco después se unió El Piyayo a La Hampona (L´Ampona, según el decir popular), gitana nacida en el Rincón de la Victoria (Málaga).
La vida de Rafael Flore Nieto transcurre en Málaga entre la venta de peines, que tenían como escaparate el bolsillo superior de su raída chaqueta, y sus cantes, que él mismo se acompañaba con viejo guitarro que hoy se conserva en el Museo de la Peña Juan Breva.
A los cantes del Piyayo no debemos en puridad llamarles tangos, ya que están configurados y definidos por ecos de carceleras y guajiras sobre una osamenta de tango irregular, cuyas letras el propio cantaor hacía, dándose con frecuencia el uso de la décima o espinela.

Ejemplo de carcelera:
Adiós patio de la carcel
Rincón de la barbería,
Que el que no tiene dinero
Lo afeitan con agua fría.
Ejemplo de décima o espinela:

Cuando mis ojitos abrí
Entre la noche y la aurora
Una bandera española
Fue lo primero que vi.
También vi cerca de mí
La linda flor de la yedra
Cuyo nombre me recuerda
Y es cierto que no me engaña
Que era Cuba sin España
Una sortija sin piedra.

Entre los buenos seguidores que El Piyayo dejó de sus cantes hemos de mencionar al Trinitario, El Chirle, Manolillo el Herraor, Ángel de Alora, etc.
La popularidad de El Piyayo fuera de Málaga se debe, sin lugar a dudas, al poema de José Carlos de Luna. De él saltó al disco cantado por Juanito Valderrama, al escenario llevado por el insigne recitador Pepe González Marín y al cine en la película que protagonizara Valeriano León. Pero lo más curioso es que el poema de José Carlos no nos retrata a nuestro personaje, sino a José Gavira Navarrete, otro pintoresco malagueño conocido por "El Rabúo". En "El Piyayo" de José Carlos de Luna parece haber como un crisol poético de dos personajes: el sonoro Rafael y el humano de José.
La certificación de defunción de nuestro biografiado dice: "Registro Civil de Málaga". Distrito número 2. Tomo 117. Folio 53. Número 105. Rafael Flores Nieto murió en Málaga en la Plaza de Santa María, caseta de madera, el día 25 de noviembre de 1.940, a los 85 años de edad, a consecuencia de arterioesclerosis, siendo enterrado en San Rafael".

 

El Piyayo, La Pirula y un periodista

 

 

EL PEROTE

Nace Juan Trujillo "El Perote" en Alora (Málaga) sobre el año 1.865.
Al igual que su paisano Sebastián Muñoz "El Pena", trabajó en el campo de gañan cosa que, posteriormente, influiría de manera considerable en la elaboración de su malagueña.
En sus comienzos artísticos era conocido por "El Trujillero", pero al ir cobrando fama como cantaor cambió el sobrenombre primitivo por el de "El Perote". Joven aún lo encontramos en la amplia nómina del Sevillano Café del Silverio, de la calle Rosario 4, y poco después contrayendo matrimonio con la bailaora Carmelita Pérez, que la decir de Fernando de Triana, compartió los aplausos en el primitivo Café del Burrero nada menos que con Concha la Carbonera, Fernanda y Juana Antúnez, La Cristobalina, etc. Carmelita era hija del gran guitarrista y bailaor respectivamente, y tría del también guitarrista Niño Pérez.
Recuerda también Fernando el de Triana que la primera vez que trabajójunto al Perote fue en el Café de don Críspulo, en la Calle Embajadores esquina a Huettya del Bayo, en Madrid.
Luego cantaron en Málaga en repetidas ocasiones. Según el de Triana, esta letra la hacía El Perote mucho por malagueña:

Hasta ayer que no supe yo
Lo que valía una madre:
Que estando malo en cama,
Ella vino a consolarme
Y a mí se me alegró el alma.

Cantando en Sevilla en 1.885 con su paisano El Canario, se puso su mujer bastante enferma, pero con tan mala fortuna, que su madre, que vivía en Álora, recayo de una grave dolencia y falleció. Nada más llegar Juan Trujillo a su pueblo natal para dar sepultura su madre, le vieron unos amigos y a trancas y barrancas le llevaron a una bar a tomar unas copas. Al cabo de un rato y viendo él que no podía evadirse de la reunión, salió cantando:

Mi madre muerta de hoy
Y mi mujé agonizando,
En el café de Cirinña
Está Trujillo cantando.

Parece ser que esta dramática escena vivida por El Perota quedó grabada "in eternum" en su mente, puesto que años después solía cantar:

Mi madre muerta en la cama
Y yo en una diversión,
Cantando estaba una copla
Cuando el entierro pasó.

En cuanto a la malagueña de su creación, como decíamos al principio, está basada en un cante de arar, indudable influencia de los años que pasó trabajando de gañán allá en su Alora natal. Además a Juan Trujillo "El Perote" gustaba emplear letras que comentase algún refrán:

Donde hay yeguas potros nacen
Es un refrán verdadera.
¡Adelante! No hay que apurarse.
Buenas noches, caballeros,
Por ser la primera, pase.

El Perote

 

 

LA ÁGUEDA

Cantaora nacida en Antequera (Málaga) en la segunda mitad del siglo XIX. Fue una mujer de excepcional belleza seguidora en el cante de Trinidad Navarro "La Trini", además de gran intérprete de soleares cantes festeros.
Fernando el de Triana nos ha dejado una foto de él en la que aparece La Águeda vestida de torero, con un ramo de flores en la cabeza.
Actuó en diversos cafés cantantes malagueños junto a las principales figuras de su tiempo. Cuando comenzaba a sonreírle un brillante porvenir artístico y era ya aclamada por los aficionados, tuvo la desgracia de contraer una dolorosa enfermedad que acabó con su vida antes de finalizar el siglo que la vio nacer.
No dejó nada grabado aunque si ha llegado a nosotros una de las letras que más cantaba:

Si la muerte me encontrara
De tanto quererte a ti,
Aunque yo la despreciara,
Por los celos que te día
Dejaba que te vengara.

 

La Águeda

 

 

SEBASTIÁN EL PENA
En 1876, año en que la India es erigida en Imperio,

Sebastian Muñoz Beigveder "El Pena"

 

LA REPOMPA

Nació esta graciosa gitana malagueña, de nombre Enriqueta Reyes Porras, en la perchelera calle de La Puente, el día 15 de agosto de 1.937.
De pequeña ya dejaba patente su gran vocación por el cante escapándose de casa para ir a cantar por las tabernas y bodegones del Perchel y La Trinidad a la parroquia de turno.
Discípula directa de La Pirula, la escuchó cierto día el guitarrista Niño de Almería y la llevó a formar parte del grupo Los Vargas en el que estaban La Quinca, La Cañeta y Pepito Vargas. Su fama como cantaora comenzó a subir cuando comenzó a trabajar en el desaparecido tablao "El refugio". Al poco tiempo de estar allí se trasaldo0 con el grupo a Sevilla para actuar en el Casino de la exposición, donde don Alberto Puig la contrató para todo el verano en un tablao de Pálamos.
De vuelta Málaga entró en "El Pim-pi"y a los dos meses recibió un telegrama de Pastora Imperio solicitándole que se trasladase a Madrid donde tenía contrato para todo el invierno y otro para el siguiente verano en San Sebastián. Así, entre la capital de España y la antigua Easo estuvo varios años con libertad el mes de abril para trabajar en la feria de Sevilla.
Su producción discográfica, corta, tuvo como guitarrista a Paco Aguilera.
En 1.959 quisieran llevarla El Pardo para actuar ante Franco pero al encontrarse algo enferma no pudo asistir. Se traslado a Málaga y a los ochos días de estar en cama empeoró notablemente. El día 2 de mayo se agudizó la enfermedad y el 4 amaneció con el vientre inflamado. Traslada al Hospital Civil Provincial le fue diagnosticada una peritonitis. El 6 de mayo, a la 4,45 dejó de existir a los 22 años de edad, la gitanita perchelera que cantó como nadie aquello de

En el cristal de mi copa
Tu cara se reflejó
Yo me llevé a la boca
De veneno me sirvió.
Miente como hay Dios...