PACO MORA

 

Este es un breve curriculum de nuestro buen amigo Paco Mora.

 

Si quieres puedes visitar su nueva página.

www.pacomora.com

 

Francisco E. Jiménez Mora, Paco Mora (Málaga, 1973)

Paco Mora comenzó a despuntar como profesional del baile flamenco al crear la compañía La Jabera, con la que se presentó al VII Certamen de Coreografía de Danza Española y Flamenco de Madrid 1998. Asentado en la capital española, pasó por el tablao Casa Patas y por las compañías de Luisillo, Yoko Komatsubara y José Antonio. Y pronto comenzó a estrenar sus propios espectáculos. El primero de ellos fue ‘Lorca baila’, que se estrenó en el Teatro Apolo de Madrid en 1998. A continuación crea ‘Carmen de Bizet’, que permaneció tres meses en el Teatro Nuevo Apolo antes de girar por todo el mundo. Le sucede el espectáculo ‘Flamencuras’, solicitado y producido por Karl-Heinz Hömberg para girar por Alemania. Posteriormente, pone en escena ‘Othello’.

A raíz de estos trabajos, es solicitado como coreógrafo por distintos intérpretes y compañías como Compañía de Danza de Sara Lezana, Compañía de Danza Española de Aida Gómez, Conservatorio Superior de Danza de Almería, Conservatorio Superior de Danza de Córdoba y Ballet Flamenco de Madrid.

La carrera artística de este bailaor está avalada por premios como el de Jóvenes Flamencos de Huelva y por su participación como solista en festivales internacionales como ‘Festival de Hibilla’ de Tokio, ‘Festival de la Radio’ de Avignon (Francia), ‘Festival de Verano de Baillarges’ (Francia), en la gala a beneficio de Médicos Sin Fronteras en Tele France 3...

Paco Mora también tiene una amplia trayectoria en el cine y en la televisión. Ha participado en programas y series en calidad de actor como ‘Todos los hombres son iguales’ de Antena 3, ‘Lo más plus’ de Canal +, ‘El Súper’ de Tele 5 y ‘Plaza Alta’ de Canal Sur. En la gran pantalla, ha trabajado en películas como ‘Insomnio’ (1998) de Chus Gutiérrez, ‘Don Juan’ (1999) de Jacques Weber, ‘Desafinado’ (2000) de Gómez Pereira y ‘Salomé’ (2002) de Carlos Saura, concebida en torno al baile de la compañía de Aida Gómez y donde desempeña el papel protagonista de Herodes. Con la bailarina y coreógrafa colabora habitualmente como artista invitado y coreógrafo, cosechando grandes éxitos en escenarios como el Teatro Municipal de Santiago de Chile y el Teatro Bunkamura de Tokio.

En 2004, Paco Mora representa a España en el Festival Internacional de Bailes Zapateados de Bogotá (Colombia), llevando por primera vez el flamenco a este certamen. Ese mismo año, crea con los bailarines Aida Gómez e Igor Yebra el estreno de ‘Wallâda’ para el Festival de la Guitarra de Córdoba 2004. Además, continúa colaborando como coreógrafo con las compañías España Baila Flamenco y Ballet Flamenco Madrid. Y prepara la gira internacional de ‘Flamencuras’.

 

 

 

 

“Todos los espectáculos que hago tienen alguna relación con Málaga”

FRANCISCO FLORES / MÁLAGA. 16.08.2005

Diario Málaga. Costa del Sol.


Paco Mora ha triunfado en España y en casi todos los rincones del planeta, pero le faltaba hacerlo en su tierra, Málaga, y por fin el camino está expédito para este bailaor poderoso y apasionado. El acontecimiento es de altura, la inauguración de la bienal ‘Málaga en flamenco’, en la que presentará un espectáculo que ha dirigido, coreografiado y bailado desde el corazón, y con el que se enseñoreará por el resto de Andalucía. ‘Málaga’ es, al fin, la guinda a una enorme carrera, pero sin duda, no el fin.


-¿Cómo surgió la oportunidad de crear este espectáculo?
-Un día me llamaron de Diputación y me propusieron que diseñara algún tipo de espectáculo con el que se pudiera abrir esta bienal. Les presenté un par de proyectos, y se decidieron por uno. Cuando me senté con Salvador Pendón a hablar del proyecto, coincidimos en una misma cuestión: que debíamos hacer un espectáculo para Málaga y hecho por malagueños, y a partir de ahí empezamos a crear.

-¿Cuánto tiempo ha tardado en desarrollar ‘Málaga’ y cómo se configura la obra?
-La creación en sí del guión han sido unos cuatro o cinco meses de trabajo, viendo cuáles eran las mejores opciones. En cuestión de elenco, contamos con tres cantaores, cuatro guitarristas, seis bailaores de cuerpo de baile, una bailaora y un bailaor principal, y yo mismo que también participo cerrando la gala. Aparte también llevamos palmeros porque hemos decidido basarnos en la esencia más arcaica del flamenco, aunque al mismo tiempo he intentado que la estética de la puesta en escena sea algo actual.Sobre el argumento, he intentado transmitir la influencia de Málaga en el flamenco, y cómo el flamenco ha estado dentro de la historia de Málaga.

-¿Cree que por fin su tierra reconoce su trabajo?
-Es el cumplimiento de un sueño. Hace 15 años que me marché de Málaga, y gracias a Dios me han ido bien las cosas y tengo cierto prestigio. Pero el hecho de que se me permita hacer un espectáculo para y por Málaga, es un gran orgullo para mí.

-¿Considera que esta bienal colocará a Málaga en el lugar artístico que se merece?
-A Málaga le hacía falta esta bienal, porque estábamos muy perdidos. Aquí no encuentras diariamente flamenco de calidad. Si vas a cualquier ciudad de cierto prestigio en este aspecto, llámese Jerez, Sevilla, Córdoba o Madrid, sabes dónde puedes ir a ver flamenco. Aquí no, ya que el flamenco que puedes ver a diario es en la Costa, donde por desgracia, lo que hacen es romper la estética y la verdadera esencia, porque va dirigido a los turistas.

Pero sí es cierto que pone a Málaga a la altura que se merece y que hace mucho tiempo que estaba buscando, porque aquí hay muy buenos artistas que por desgracia tienen que irse fuera para hacer otras cosas, porque no hay un espacio o un ciclo en el que puedan expresarse. Ni en el Teatro Cervantes ni en ningún otro hay un espacio dedicado a estos artistas.

-¿Cree que su nombre puede servir para proyectar el de Málaga?
-Todos los espectáculos que he montado tienen siempre algo relacionado con Málaga. En 'Salomé' hay una escena en la que me están maquillando y estoy hablando de Málaga. En 'Flamencura' se baila una malagueña, en 'Lorca baila' se baila por verdiales. Si el hecho de que Paco Mora sea más conocido va a implicar que el público de aquí va a tener más cultura a nivel danza, firmo ahora mismo, si no, no me interesa.

-¿Qué le parece que le reconozcan por tus trabajos en cine y televisión y no por su arte?
-Supongo que a la gente le suena mi cara porque me han visto en ‘Salomé’, en una entrevista o en una serie de televisión, como en ‘Plaza alta’, por ejemplo. Ese tipo de apariciones hacen que la gente te conozca un poco más, y me parece triste, porque no hay una cultura teatral, pero no en Málaga, sino en general. En Málaga no hay demasiada oferta, pero no se incita a que haya más demanda.

-¿Cómo surgió la oportunidad de trabajar con Carlos Saura?
-Fue todo un poco casual. Aída Gómez estaba preparando ‘Salomé’, para la que había contratado a Carlos Saura para la dirección escénica, y me llamó para hacer de Herodes. Al poco tiempo Carlos decidió adaptar la obra al cine. Había barajado otros nombres para hacer de Herodes en la pantalla, pero cuando Carlos y yo nos vimos cara a cara surgió la química. Y en su nueva película, ‘Iberia’, lo mismo, aunque por problemas de agenda tengo una participación muy pequeña. El trabajo con Carlos es puro aprendizaje. Yo siempre lo llamo Don Carlos, porque es un hombre cultísimo en el terrero flamenco y en el cinematográfico. Además, es uno de los artífices de que el flamenco tenga mayor presencia en el panorama internacional.

-¿Y el ser coreógrafo de Aída Gómez?
-A Aída la conozco desde hace mucho tiempo. Ella acababa de salir de una etapa muy fastidiada dentro de su carrera, como fue la destitución del Ballet Nacional, así que cuando me planteó el proyecto de ‘Salomé’ no lo pensé. Yo la quiero mucho y decidí dejar un poco aparcada mi carrera para ayudar a mi amiga a superar ese tremendo bache por el que estaba pasando, y gracias a Dios así fue, y demostró al mundo la excelente bailarina que es. El hecho de haber estado ahí presente y de sentirme un poco artífice de esa superación me satisface mucho.

-¿Cómo fueron sus comienzos en el baile y el flamenco?
-Fue por cojones. Desde pequeñito me gustaba bailar. En el colegio daban clases y yo quería aprender. Tuve que engañar a mi madre, porque decía que el baile no era para mí, que tenía que jugar al fútbol. Así que sacaba como fuera las 500 pesetas que costaban las clases, hasta que me dejó bailar. Luego con 12 años me surgió la oportunidad de trabajar en un tablao. Yo veraneaba con mis padres en Marbella, y allí había un tablao en una terraza. Una noche el bailaor principal se puso malo, y como me sabía las coreografías de memoria porque estaba allí todos los días, dije que yo lo hacía. Y ahí tuve la suerte de que Antonio Gades, que en paz descanse, me viera. Me cogió por la cintura y me preguntó “¿tú quieres bailar?, pues sigue estudiando, que tienes madera”, y eso fue lo que me impulsó a seguir.

Busqué una profesora que me instruyera bien, que me diera crecimiento, y esa fue Carmen Fernanda, que fue y sigue siendo mi maestra, que ha preparado a los mejores artistas de Málaga.

-¿Qué proyectos tiene ahora?
-En diciembre volveré a retomar ‘Wallada’, que coreografié junto a Aída Gómez e Ígor Yebra y en la que tengo la dirección artística. Estoy realizando también una en versión flamenca de ‘Othelo’, y tengo pendiente un programa de televisión. Hay que enseñar a los televidentes que la danza también es parte de la televisión y de la cultura que nos rodea a todos.

-Tras todos estos éxitos, ¿qué espera más de su carrera?
-¡Oh, mucho, mucho, estoy empezando! Si hay algo bueno en esta carrera es que no es algo que esté muerto, quieto y que no crezca. Esperar, espero muchísimo más, tengo muchos planes, muchos anhelos. Lo que espero es no quedarme estancado, aunque soy demasiado inquieto para eso.